sábado, 15 de diciembre de 2012

El regreso de Yyrum

“Millowin wiki rapacui cue”. Esperaba que esta chica fuese la definitiva, la que le permitiese cumplir su oscuro propósito, el ritual que traería de vuelta a Yyrun, el señor oscuro confinado por los brujos mayas en una tumba para toda la eternidad, en un sarcófago escondido del ojo humano. La leyenda cuenta que el mismo Yyrum, antes de ser confinado, auguró un futuro plenipotente para aquél que le liberase de su eterna prisión. Esta leyenda supuso la división del Imperio Maya en los que aún puros de corazón pretendían mantener al demonio encerrado y los que ávidos de poder conspiraban para romper su jaula; los que confiaban en un mundo sin Yyrum erradicaron de la faz de la tierra a los de envidioso deseo, o al menos eso creyeron, pues aunque en pequeño número, algunos individuos lograron esconderse y reiterar sus intentos dejando manuscritos explícitos de las instrucciones a seguir. Gracias a esos escritos, Zaluc había descifrado el ritual a completar y descubierto el lugar secreto en el que hallaría al señor de las tinieblas. Para ello necesitaba sacrificar a una chica pura en todos los sentidos, algo muy difícil que le había llevado a desperdiciar su tiempo desmembrando a chiquillas que habían resultado inútiles para sus planes, pero perfectas para proporcionarle un placer al que se había vuelto adicto.
Pero esta chica sería La Chica, tantos años dedicados a brujería, quiromancia y libanomancia que habían contribuido a su formación como Teruán, un poderoso estatus de hechicero, le confirmaban con una contundencia difícil de ignorar que ella era la indicada. Sopesó la idea de repetir sus favoritas carnicerías después de ser el segundo de Yyrum. Así pues, colocó el cuerpo inconsciente de la niña que no pasaría de los veinte años en el altar de piedra que usaba desde hacía años y empezó a recitar unos extraños versos mientras recogía la daga impregnada de romero para comenzar con el trabajo. “Milowin wiki rapacui cue, tiki wiki lumpien tu” Esa retahíla de palabras sin sentido para una persona ajena, sumadas al sacrificio abrirían el portal del que emergería un Yyrum que le recompensaría con más poder del que nunca hubiese soñado.

“Tiki wiki lumpien tu” En un breve silencio clavó la hoja afilada en el centro de su vientre y la deslizó hacia su parte más baja deleitándose con el olor de la sangre que brotaba del cuerpo de una joven que aterrorizada había abierto los ojos para contemplar cómo el brujo ascendía el corte hasta su cavidad torácica y sostenía su corazón. Qué placer le transmitía presionar ese pequeño e importante músculo con los dedos de su mano, el probar la sangre que de él resbalaba; cuán fugaz era la vida humana que el trocaría por inmortalidad. Ese olor a miedo le excitaba, ese poder de arrebatar el aliento a otros. Insignificantes segundos pasaron hasta que el Teruán contempló complacido el último suspiro de la joven, cómo la intensidad o el temor abandonaba esos ojos. La verdad es que era una muchacha hermosa, y si no hubiese supuesto robarle la pureza necesaria para sus fines habría aprovechado mejor el inmaculado cuerpo, pensó mientras se aproximaba a rozar unas mejillas exentas de todo color.

Ricky despertó sobresaltada tras esa horrible pesadilla. Había visto las chicas que el brujo reconocía como anteriores sacrificios, la policía llevaba meses buscándolas sin el menor éxito, y ahora entendía el por qué de su fracaso. El terror la invadió al pensar en lo que habrían sufrido aquellas niñas y una sensación de vértigo nubló su vista al rememorar la máscara de satisfacción de ese sádico ser miserable que disfrutaba profanando el cuerpo de inocentes. Sintió que se quedaba sin aliento, que el calor huía de su rostro al pensar en la víctima que acababa de ver morir, esa cara que reconocía cada día en el espejo. Sabía quién sería su próximo sacrificio: ella.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Tú, corazón aventurero


Presta atención aventurero, pues lo que te voy a revelar, no es un juego y viene de hace mucho tiempo atrás. Allá en lo profundo del bosque, lejos de tu conocida civilización; no te confundas de sendero y llegarás a su corazón. Sigue el curso del río, su humedad y su ágil correr, y más allá de la catarata atrévete a entrever. Debajo de la roca mayor, aquélla que a un cráneo se asemeja, encontrarás la boca de la gruta que, si eres listo, deberá ser tu meta. Repasa con atención, pon con deliberación tu oreja y atrapa todos los detalles de esta antigua receta.
Mas ten cuidado amigo, echa mil y una miradas y esquiva a la monstruosa criatura que el gran tesoro aguarda. Una vez al monstruo hayas burlado, clava tu vista en el suelo, y pisa las traicioneras piedras con esmero. Sortéalas de dos a dos, ¡importante! deja libre la del centro si no quieres, ir a parar al infierno. Si piensas que eso es todo, no podrías andar más errado, serafín; no te dejes engañar por esas trampas que quieren provocar tu fin.
Una vez en la última roca, con solo un saltito más, arrivarás a la orilla escondida de la mar. Ahora que ya has llegado acertadamente tu razón, pues si pensabas que eso era todo, tu viaje no tendrá solución. Tienta con cuidado, pesa tu preciado tesoro; un solo paso en falso y adiós a ti y a tu oro. Una vez más insisto, ten en el camino precaución, sal de ese bosque a tiempo y evita que sea tu perdición. Y si en tu empresa tienes éxito, acuérdate de todos aquellos que por codicia perecieron, reza por sus almas sin consuelo. Pero, sobre todo, disfruta tu tesoro, joven aventurero.




viernes, 7 de diciembre de 2012

Irremediable destino, consumado final

Muerte, querida amiga,
inevitable destino.
Silenciosa compañera.
 
Cubre con tu espeso
y denso manto negro,
olvido pesaroso
que envuelve tu misterio.
 
Ay, de cándidos ilusos
que piensen osar esquivarte
pues, tu férreo abrazo
jamás quedará inconcluso.
 
Muerte, esperanza eterna.
Súmenos en tu paz,
llévanos a tu puerta.